miércoles, 4 de abril de 2012

BBC MUNDO: Energía nuclear sin los peligros

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/03/120301_energia_nuclear_alternativa_.shtml


¿Qué tal que existiera una manera más segura de producir energía nuclear; reactores que no pudieran ser usados para hacer armas, que no explotaran y que produjeran menos desechos?
TORIO
Usando torio en vez de uranio se podría producir energía nuclear más segura, sospechan los científicos.

¿Qué tal que hubiera un tipo de energía nuclear que incluso el defensor del medioambiente más acérrimo pudiera aceptar?
En las cuatro esquinas del mundo, científicos trabajan para acercarse a un futuro nuclear alternativo, a un renacimiento nuclear, limpio y seguro. La llave: reemplazar el combustible. En vez de uranio, torio.
"Es difícil no sobreestimar esta posibilidad", le confiesa a la BBC la baronesa Bryony Worthington.
"Si uno tiene en cuenta que el torio es uno de los elementos más abundantes en el planeta, que es altamente energético, más que el uranio; los reactores pueden ser pasivamente seguros, pueden construirse a pequeña escala... es como energía nuclear sin las maldades", señala.
La baronesa Worthington es una respetada activista por el medio ambiente y ha visto lo suficiente para convencerse de que torio cumple lo que promete.
"Si es como dicen, parece demasiado bueno para ser cierto, sin embargo, mucha gente ha hecho lo mismo que yo: preguntarle a expertos que respetan y tratar de descubrir los problemas, y entre más lo hacemos, mejores cosas descubrimos".
Su infeccioso entusiasmo es producto de un encuentro con el ingeniero y empresario estadounidense Kirk Sorensen, quien está ansioso por construir una nueva generación de reactores de torio.
"Hay cuatro veces más torio que uranio en la Tierra. En 2007 usamos 5.000 millones toneladas de carbón, 31.000 millones barriles de petróleo y 5 billones de metros cúbicos de gas natural, junto con 65.000 toneladas de uranio para producir la energía que consumió el mundo. El torio es tan altamente energético que uno puede tener un suministro de por vida de energía en la palma de la mano".
Intereses creados
Sorensen está ansioso por construir una nueva generación de plantas nucleares que utilicen torio, pero incluso él sólo se enteró hace poco del secreto nuclear mejor guardado.

Alvin Weinberg en el Oak Ridge National Laboratory, con los Kennedy. Fue ahí donde condujo experimentos con torio.
"En 2000, cuando estaba trabajando en la NASA, estaba interesado en encontrar la manera de suministrar energía a bases en la Luna o Marte. Estaba estudiando reactores nucleares y un colega me contó que había escuchado rumores sobre un reactor nuclear en Oak Ridge National Laboratory (1945) muy interesante que utilizaba combustibles líquidos".
Así que la teoría sobre el torio no es nueva. De hecho, ha sido el combustible de varios reactores experimentales y comerciales en Estados Unidos y Europa, y sus raíces se extienden hasta el amanecer de la era nuclear.
"El pionero fue Alvin Weinberg, quien había estado en el Proyecto Manhattan (el programa de investigación y desarrollo que produjo la primera bomba atómica). Después de la guerra, le ofrecieron el cargo de director del Oak Ridge National Laboratory. Ahí construyó varios reactores que utilizaban torio y de hecho, el de sal fundida fue tan exitoso que se fue a la Comisión de Energía Atómica en EE.UU. a pedir más fondos".
Entonces, ¿qué pasó?
"Lo revisaron y se dieron cuenta de que su investigación se había alejado de la línea que ellos habían propuesto, que era utilizar combustibles sólidos y plutonio, y decidieron cancelar la investigación de Weinberg y a despedirlo".
Con torio no se podían hacer bombas. Además, ya habían escogido al plutonio. ¿Fue por ello que esa idea de energía nuclear nunca despegó, porque no respondía a los intereses de la época?
"La Comisión de Energía Atómica era una agencia civil, no obstante, una de sus grandes prioridades era proveer material para producir armas nucleares".

El presente: La promesa de energía nuclear sin los peligros parece demasiado buena para ser verdad.
Hay una manera rápida y sencilla de usar el torio en el tipo de reactores que ya existen hoy en día: mezclándolo con uranio 235 o plutonio, para producir los neutrones que hagan que el nucleo se divida y produzca la energía necesaria.

El problema es que si se usa torio en reactores convencionales, se reducen los beneficios potenciales. Una tragedia como la de Fukushima, por ejemplo, sigue siendo posible.
En Francia, entretanto, están trabajando en algo mucho más imaginativo. En Grenoble, el centro alpino de la enorme industria de investigación nuclear francesa, Veronique Ghetta está tratando de encontrar la manera de mover un combustible líquido súper caliente de torio fundido y fluoruro de uranio por una planta nuclear.
Sal fundida como combustible nuclear líquido es lo que Alvin Weinberg usó en su primer reactor y es un concepto que está siendo maximisado por los chinos y rusos, así como los franceses.
Y, mientras los franceses, rusos, chinos y estadounidenses están detrás del rector de sal de torio fundida, los británicos están trabajando en un diseño muy diferente, usando EMMA.
EMMA es el acrónimo en inglés de la Máquina del Electrón con Muchas Aplicaciones, y se puede pensar en ella como la hermana pequeña del Gran Colisionador de Hadrones.
En el diseño, propuesto por Bob Cywinski, físico nuclear de la Universidad de Huddersfield, protones producidos por un acelerador de partículas como EMMA serían disparados a un reactor repleto de torio 232, convirtiéndolo en uranio 233, para crear la fisión nuclear que puede producir electricidad.

FUENTE: Costing the Earth
BBC Radio 4
Domingo, 4 de marzo de 2012

BBC MUNDO: Nubes artificiales para evitar escapes de metano en el Ártico

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/03/120317_calentamiento_nubes_artico_rg.shtml


Un eminente ingeniero de Reino Unido sugiere que se construyan torres para blanquear las nubes en las Islas Feroe como una "solución técnica" para el calentamiento en el Ártico.

Los científicos del Reino Unido les dijeron a los parlamentarios que la posibilidad de que haya una liberación de metano importante provocada por el derretimiento del hielo ártico constituye una "emergencia planetaria".

En unos pocos años, el hielo marino del Ártico podría desaparecer durante los meses de septiembre. El pionero de energía undimotriz - generada por el movimiento de las olas- Stephen Salter ha demostrado que el bombeo de agua de mar hacia la atmósfera podría enfriar el planeta.

Buques
El académico de la Universidad de Edimburgo había sugerido anteriormente blanquear las nubes utilizando buques construidos especialmente.
En una reunión en el Parlamento británico organizada por el Grupo de Emergencia del Metano en el Ártico, el profesor Salter les dijo a los representantes que la situación en el Ártico es tan grave que los buques podrían tardar demasiado tiempo.
"Yo no creo que haya tiempo ahora para fabricar barcos para el Ártico", señaló.
"Nos haría falta un poco de tierra, aire limpio y la distancia correcta hacia el norte,. donde se pueda enfriar el agua que fluye en el Ártico".
Las localidades favorecidas serían las Islas Feroe y las islas del estrecho de Bering.
Allí se construirían las torres, que serían versiones simplificadas de los buques.
En verano, el agua de mar se bombearía hasta la parte superior utilizando algún tipo de energía renovable, y saldría por unas boquillas que se están desarrollando en la Universidad de Edimburgo que producen unas gotas muy pequeñas.
En una primera idea propuesta por el físico estadounidense John Latham, las finas gotas de agua de mar serían núcleos alrededor de los cuales el vapor de agua podría condensarse.
Esto haría que las gotas de las nubes fueran más pequeñas, lo que significa que se verían más blancas y devolverían la energía solar hacia el espacio, enfriando a la Tierra.

Hielo
El área de océano Ártico que queda cubierta de hielo cada verano se ha reducido significativamente en las últimas décadas, ya que las temperaturas del aire y del mar han aumentado.

El mar Ártico podría quedar sin hielo todos los septiembres.
En cada uno de los cuatro últimos años, el mínimo de septiembre equivale a dos tercios de la cubierta media de los años 1979 a 2000, que se utilizan como referencia. La superficie helada en otras épocas del año también se ha ido reduciendo.
Lo que más les preocupa a algunos científicos es la disminución del volumen de hielo.
Un análisis de la Universidad de Washington, en Seattle, que utilizó los datos de espesor de hielo recogidos por submarinos y satélites, sugiere que podría haber meses de septiembre sin hielo dentro de pocos años.
"En 2007, el agua [frente al norte de Siberia] se calentó aproximadamente 5 grados centígrados en el verano, y esto se extiende hasta el fondo del mar, lo que derrite el permafrost de alta mar", dijo Peter Wadhams, profesor de física oceánica de la Universidad de Cambridge.
Uno de los problemas que esto plantea es si que falta de hielo acelerará la liberación del metano que está atrapado actualmente en el fondo del mar, especialmente en las aguas poco profundas de la costa norte de Siberia, Canadá y Alaska.
El metano es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono, aunque no dura tanto tiempo en la atmósfera.
Varios equipos de científicos que tratan de medir la cantidad de metano que realmente se está emitiendo han dicho que vieron grandes burbujas salir del agua. Sin embargo, es difícil saber si esto es grave ya que no hay mediciones similares de décadas pasadas con las que compararlas.

Sin embargo, según les dijo el profesor Wadhams a los parlamentarios, se puede esperar que esta emisión de gas aumente con el tiempo.
"Con estas emisiones de gases de efecto invernadero, podría haber un calentamiento de 9 o 10ºC en el Ártico.
"Eso va a consolidar la naturaleza libre de hielo del mar Ártico. Habrá emisiones de metano en alta mar, y una gran parte en tierra firme también."

FUENTE: Richard Black
 Sábado, 17 de marzo de 2012

BBC MUNDO: Un secuestro para combatir el cambio climático

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/03/120321_secuestro_carbono_mit_am.shtml


Una de las posibles estrategias para combatir el efecto de los gases de invernadero es secuestrarlos y almacenarlos. La idea es capturar, por ejemplo, el CO2 emitido por las plantas generadoras de electricidad a carbón y depositarlo en espacios subterráneos. 
Y, según un nuevo estudio, en los acuíferos salinos de Estados Unidos podría almacenarse el dióxido de carbono emitido por plantas a carbón durante al menos un siglo.

La investigación fue dirigida por Rubén Juanes, profesor de Estudios Energéticos en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental del Instituto de Tecnología de Massachussetts,Massachussetts Institute of Technology, MIT. "No lograremos responder al desafío del cambio climático a menos que encontremos una solución para el CO2 liberado por esas plantas a carbón", le dijo Juanes a BBC Mundo. "Combatir el cambio climático requiere muchas estrategias diferentes, incluyendo el desarrollo de energías más limpias. Pero el carbón sigue siendo un problema muy presente, porque es una fuente de energía muy barata y abundante", agregó.

Según el estudio, las plantas generadoras de electricidad en base a carbón emiten cerca del 40% de las emisiones globales de CO2.

CO2 atrapado
“Ya existen tecnologías comercialmente viables para separar y capturar el CO2 del gas emitido por las plantas generadoras", le dijo el profesor Juanes a BBC Mundo.

Según Juanes, "no lograremos responder al desafío del cambio climático a menos que encontremos una solución para el CO2 liberado por plantas a carbón".
Generalmente el CO2 se adhiere a algún material filtrador y luego es liberado, comprimido, transportado e inyectado en un depósito subterráneo.
El experto del MIT explicó que si bien el dióxido de carbono podría almacenarse en diferentes formaciones geológicas, como depósitos ya explotados y ahora vacíos de petróleo y gas, los acuíferos salinos ofrecen un espacio potencialmente mucho mayor.
Los acuíferos salinos profundos son abundantes. "Consisten en capas de roca que contienen agua de alta salinidad en sus poros. Pensemos en algo similar a una esponja, pero con poros diminutos", explicó Juanes a BBC Mundo.
"Uno de los puntos más importantes es que estos acuíferos están a una profundidad considerable, de entre uno y tres kilómetros, de forma que se encuentran en condiciones de alta presión. El CO2 sería inyectado como un gas muy denso, en condiciones denominadas supercríticas".
"Otra ventaja de este tipo de acuíferos es que contienen agua varias veces más salina que el agua de mar, por lo que estas formaciones geológicas jamás serían utilizadas para obtener agua potable. Es importante buscar acuíferos que tengan una capa superior de roca de baja permeabilidad para prevenir que, en lugar de quedar atrapado, el CO2 suba", explicó.
Bajo riesgo
BBC Mundo preguntó al profesor Juanes qué riesgos existen de que el dióxido de carbono pueda escapar.

El CO2, en gris, sería inyectado a entre uno y tres kilómetros de profundidad, bajo una capa de roca. Imagen: gentileza Rubén Juanes
"Inicialmente, el CO2 supercrítico que es inyectado es móvil, es decir que tiende a moverse hacia arriba bajo la capa de roca del acuífero. Sin embargo, al migrar hacia arriba, hay dos mecanismos diferentes que aseguran que el gas quede atrapado".
"El primero es el mecanismo de capilaridad. El CO2 deja una columna de burbujas de gas que quedan atrapadas en los espacios porosos por capilaridad. Estas burbujas son completamente inmóviles y lentamente se disolverán en el agua salada" señaló Juanes.
"El segundo mecanismo es la solubilidad del CO2, lo que ocurre en la interfaz entre el CO2 y el agua salada. Cuando el CO2 se disuelve en el agua, la mezcla se vuelve densa, por lo que este líquido rico en CO2 tiende a descender. Una vez que todo el CO2 está atrapado por capilaridad o disolución, es estable y no escapará".
Para el profesor Juanes, el secuestro y almacenamiento de CO2 puede jugar un papel fundamental para combatir las emisiones de dióxido de carbono de las plantas de energía en el futuro.
"En mi opinión, es poco probable que los sistemas de energía cambien radicalmente a corto plazo, por lo que es imperativo que la tecnología abra el camino hacia soluciones energéticas con emisiones bajas de carbono".
"El pasaje a economías de bajo carbono puede tomar tiempo y durante ese período el secuestro y almacenamiento de dióxido de carbono puede jugar un papel importante en la reducción de emisiones. Esto sólo sucederá si los costos de emitir CO2 se internalizan para que las empresas tengan el incentivo económico de secuestrar CO2 y existe además una política más amplia para facilitar la implementación de esta tecnología a gran escala".
El estudio fue publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, Proceedings of the National Academy of Sciences, PNAS.

FUENTE: Alejandra Martins
 Miércoles, 21 de marzo de 2012