¿Qué tal que existiera una manera más segura de producir energía nuclear;
reactores que no pudieran ser usados para hacer armas, que no explotaran y que
produjeran menos desechos?
Usando
torio en vez de uranio se podría producir energía nuclear más segura,
sospechan los científicos.
¿Qué
tal que hubiera un tipo de energía nuclear que incluso el defensor del
medioambiente más acérrimo pudiera aceptar?
En las
cuatro esquinas del mundo, científicos trabajan para acercarse a un futuro
nuclear alternativo, a un renacimiento nuclear, limpio y seguro. La llave: reemplazar
el combustible. En vez de uranio, torio.
"Es
difícil no sobreestimar esta posibilidad", le confiesa a la BBC la
baronesa Bryony Worthington.
"Si
uno tiene en cuenta que el torio es uno de los elementos más abundantes en el
planeta, que es altamente energético, más que el uranio; los reactores pueden
ser pasivamente seguros, pueden construirse a pequeña escala... es como energía
nuclear sin las maldades", señala.
La
baronesa Worthington es una respetada activista por el medio ambiente y ha
visto lo suficiente para convencerse de que torio cumple lo que promete.
"Si
es como dicen, parece demasiado bueno para ser cierto, sin embargo, mucha gente
ha hecho lo mismo que yo: preguntarle a expertos que respetan y tratar de
descubrir los problemas, y entre más lo hacemos, mejores cosas
descubrimos".
Su
infeccioso entusiasmo es producto de un encuentro con el ingeniero y empresario
estadounidense Kirk Sorensen, quien está ansioso por construir una nueva
generación de reactores de torio.
"Hay
cuatro veces más torio que uranio en la Tierra. En 2007 usamos 5.000 millones
toneladas de carbón, 31.000 millones barriles de petróleo y 5 billones de
metros cúbicos de gas natural, junto con 65.000 toneladas de uranio para
producir la energía que consumió el mundo. El torio es tan altamente energético
que uno puede tener un suministro de por vida de energía en la palma de la
mano".
Intereses
creados
Sorensen
está ansioso por construir una nueva generación de plantas nucleares que
utilicen torio, pero incluso él sólo se enteró hace poco del secreto nuclear
mejor guardado.
Alvin
Weinberg en el Oak Ridge National Laboratory, con los Kennedy. Fue ahí donde
condujo experimentos con torio.
"En
2000, cuando estaba trabajando en la NASA, estaba interesado en encontrar la
manera de suministrar energía a bases en la Luna o Marte. Estaba estudiando
reactores nucleares y un colega me contó que había escuchado rumores sobre un
reactor nuclear en Oak Ridge National Laboratory (1945) muy interesante que
utilizaba combustibles líquidos".
Así
que la teoría sobre el torio no es nueva. De hecho, ha sido el combustible de
varios reactores experimentales y comerciales en Estados Unidos y Europa, y sus
raíces se extienden hasta el amanecer de la era nuclear.
"El
pionero fue Alvin Weinberg, quien había estado en el Proyecto Manhattan (el
programa de investigación y desarrollo que produjo la primera bomba atómica).
Después de la guerra, le ofrecieron el cargo de director del Oak Ridge National
Laboratory. Ahí construyó varios reactores que utilizaban torio y de hecho, el
de sal fundida fue tan exitoso que se fue a la Comisión de Energía Atómica en
EE.UU. a pedir más fondos".
Entonces,
¿qué pasó?
"Lo
revisaron y se dieron cuenta de que su investigación se había alejado de la
línea que ellos habían propuesto, que era utilizar combustibles sólidos y
plutonio, y decidieron cancelar la investigación de Weinberg y a
despedirlo".
Con
torio no se podían hacer bombas. Además, ya habían escogido al plutonio. ¿Fue
por ello que esa idea de energía nuclear nunca despegó, porque no respondía a
los intereses de la época?
"La
Comisión de Energía Atómica era una agencia civil, no obstante, una de sus
grandes prioridades era proveer material para producir armas nucleares".
El
presente: La promesa
de energía nuclear sin los peligros parece demasiado buena para ser verdad.
Hay
una manera rápida y sencilla de usar el torio en el tipo de reactores que ya
existen hoy en día: mezclándolo con uranio 235 o plutonio, para producir los
neutrones que hagan que el nucleo se divida y produzca la energía necesaria.
El
problema es que si se usa torio en reactores convencionales, se reducen los beneficios
potenciales. Una tragedia como la de Fukushima, por ejemplo, sigue siendo
posible.
En
Francia, entretanto, están trabajando en algo mucho más imaginativo. En
Grenoble, el centro alpino de la enorme industria de investigación nuclear
francesa, Veronique Ghetta está tratando de encontrar la manera de mover un
combustible líquido súper caliente de torio fundido y fluoruro de uranio por
una planta nuclear.
Sal
fundida como combustible nuclear líquido es lo que Alvin Weinberg usó en su
primer reactor y es un concepto que está siendo maximisado por los chinos y
rusos, así como los franceses.
Y,
mientras los franceses, rusos, chinos y estadounidenses están detrás del rector
de sal de torio fundida, los británicos están trabajando en un diseño muy
diferente, usando EMMA.
EMMA
es el acrónimo en inglés de la Máquina del Electrón con Muchas Aplicaciones, y
se puede pensar en ella como la hermana pequeña del Gran Colisionador de
Hadrones.
En el
diseño, propuesto por Bob Cywinski, físico nuclear de la Universidad de
Huddersfield, protones producidos por un acelerador de partículas como EMMA
serían disparados a un reactor repleto de torio 232, convirtiéndolo en uranio
233, para crear la fisión nuclear que puede producir electricidad.
FUENTE: Costing the Earth
BBC Radio 4
Domingo,
4 de marzo de 2012


